Bienvenidos

Saber valorar lo importante en momentos adversos, te brindará un beneficio mayor a largo plazo.

En una ocasión invite a unas personas a un restaurante que consideraba como uno de los mejores de la ciudad, después de que nos levantaron la orden tardaron mas de una hora en traer el servicio, cuando nos presentaron los alimentos, la comida estaba fría a demás de una horrible presentación. La persona que nos atendió estaba mal humorada y su servicio fue incomprensible. Estos inconvenientes generaron una mala experiencia inicial. Yo, estaba molesto. Empecé a reclamar con gran ímpetu evocando mi derecho como cliente. Con mis reclamos, sin darme cuenta propicie un mal rato a mis compañeros, aquello que se conoce como Pena Ajena.

Mas tarde cuando pude reflexionar me pregunté: ¿Porque actué así? La respuesta fue sencilla e inmediata. Estaba frustrado porque yo quería una excelente atención para mis invitados y no la había obtenido. Me di cuenta que puse la vista en la comida, en lugar de ponerla en los invitados. Para mí, en ese momento la comida era más importante que los invitados, se me había olvidado que en realidad lo más importante eran mis apreciados compañeros.
Ese día prometí que nunca más volvería a tener una actitud similar, el horrible recuerdo de esa situación me atormento por días, pero cada vez estaba más seguro que nunca volvería a suceder.

En la próxima oportunidad mis compañeros serían los más importantes, la comida y el servicio pasarían a segundo término.

 Hoy puedo tolerar un mal servicio y hasta una comida insípida, porque entiendo que mis amigos o invitados, son lo más importante.